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jely ADMINISTRADOR@ ¡¡YO VIVO 2V!!


Registrado: 11 Ene 2008 Mensajes: 600 Ubicación: Estado de Mèxico
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Publicado: Dom Mar 02, 2008 8:02 pm Título del mensaje: MITOS Y REALIDADES DE LAS DIETAS (Dialogos en confianza) |
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Título: MITOS Y REALIDADES DE LAS DIETAS
Fecha: 2005-01-13 (año-mes-día)
Objetivo: Presentar un panorama sobre el estado actual de la obesidad en nuestro país y hablar sobre las dietas que se utilizan con mayor frecuencia y la efectividad que éstas tienen.
Investigadora(s): Nora Saldaña
Sinopsis del programa:
¿Por qué alguien decide ponerse a dieta y cuáles son los riesgos de someterse a un régimen alimenticio?
Los cánones de belleza exigen una figura esbelta. La moda está diseñada para lucirse en cuerpos estilizados y carentes de esos molestos kilos de más; esto ha provocado que en el mercado surja una diversidad de productos cuyo objetivo es la pérdida de peso rápida y sin esfuerzo. Pese a que en los últimos meses las autoridades mexicanas de salud han puesto especial hincapié en la importancia de reconocer a la obesidad como una enfermedad, el auge de estos artículos va a la alza.
Antes de ponerse a dieta, es fundamental tener claro para qué se quiere bajar de peso y el peso y medidas que se quieren alcanzar. Sin embargo, estas metas no son aleatorias ni se pueden elegir por capricho o por sugerencia de algún amigo. Cada persona, de acuerdo con su género, talla, complexión física y edad, tiene un peso adecuado, que no sólo favorece su aspecto, sino también su salud.
¿Para qué quiere adelgazar?
Quienes no están totalmente convencidos de querer ponerse a dieta tienden a abandonar rápidamente su propósito y a dejarse vencer por un postre tentador o unas papas fritas. Hoy, no sólo las reinas de belleza se ponen a dieta. Muchas personas que quieren sentirse mejor y desean prevenir enfermedades crónicas, como la hipertensión o la diabetes, han decidido entrar en la corriente de los regímenes alimenticios. Al restringir ciertas comidas o simplemente moderar un poco las raciones de los alimentos que nos hacen subir de peso, muchas han podido dejar de tomar medicamentos y su organismo ha alcanzado la estabilidad, salud y bienestar perdidos.
Pero, ¿cómo saber a partir de qué punto los kilos de más implican riesgos para la salud?
Existen varios métodos para determinar el peso adecuado de una persona y conocer el límite donde empiezan los excesos peligrosos. Algunos se pueden establecer en casa y otros en el consultorio de un nutriólogo o médico, clínica o laboratorio. Esos sistemas son útiles en todos los adultos, sin que sean aplicables en niños.
Una de las s que siempre formulan los nutriólogos y los médicos del deporte es: ¿cuál ha sido su peso usual? Éste es el peso que la persona tuvo durante un periodo largo (de cinco a seis años, cuando menos) y que lo hacía sentirse bien.
Muchas veces el peso usual es un mejor parámetro que las medidas establecidas en las tablas, pues se ajustan a cada persona, a su estilo de vida y a las posibilidades reales de su cuerpo. Aunque el peso usual puede ser un poco menor o mayor que el indicado por las tablas, no difiere mucho de este último.
El peso usual es muy importante para establecer las metas de un plan de adelgazamiento; por ejemplo, si nunca ha pesado 60 kilos, sino 63, es mucho más probable que después de ponerse a dieta pueda volver a esos 63 kilos, en vez de forzarse para llegar a un peso mejor.
Las dietas bajas en calorías o de nutriólogo poseen dos características principales: son equilibradas porque recomiendan el consumo de todo tipo de alimentos y porque además establecen raciones pequeñas. De acuerdo con el género, la estatura y las necesidades de energía de cada persona, se pueden diseñar menús muy restrictivos (de 1,000 a 1,200 kcal), medianamente restrictivos (de 1,500 kcal) o moderadamente restrictivos (de 1,800 kcal).
Existen tiendas dietéticas donde abundan los productos naturistas. Se debe tener en cuenta que un bizcocho naturista endulzado con piloncillo, miel o azúcar morena no es un producto dietético. La única diferencia que tiene respecto a los comestibles de pastelería es que el edulcorante no fue sometido a procesos químicos, pero contiene tantas calorías como cualquier producto elaborado con azúcar refinada. En estas tiendas existe una amplia diversidad de productos integrales. El pan tostado y las galletas integrales son buenos aliados de la dieta porque contienen más fibra que los comunes; pero su contenido en calorías es idéntico al del pan tostado o al de una galleta común. Los panes integrales producen una mayor sensación de saciedad que los blancos. No obstante, engordan igual que éstos. Por eso, si no gustamos de los productos de salvado de trigo entero, podemos reemplazarlos por productos corrientes.
Otro tanto ocurre con los aceites. Las grasas, tanto la manteca de cerdo como el aceite de oliva o el de girasol, aportan las mismas calorías. En las dietas para reducir peso se recomiendan las grasas de origen vegetal porque favorecen la salud de las arterias y de todo el sistema cardiovascular. Sin embargo, el uso de los aceites en estas dietas están restringidos a las ensaladas, para saltear las verduras o como medio para evitar que las carnes se peguen a los sartenes. Los alimentos fritos están definitivamente prohibidos.
Las dietas demasiado estrictas (que aportan menos de 1,000 kcal diarias), y que restringen por completo las harinas pueden tener un grave efecto colateral: la pérdida de agua. Quienes se han sometido a estos regímenes habrán experimentado reducciones importantes de peso con una particularidad: son pérdidas pasajeras, que duran hasta el momento en que se retoma la alimentación normal. Esto se explica porque ante la carencia inminente de fuentes de energía, el organismo toma proteínas, que son parte de los músculos, las metaboliza y las convierte en fuentes de energía. ¿Por qué no toma la grasa? Porque las proteínas se transforman más rápidamente en energía que las grasas, y en situaciones precarias el cuerpo opta por lo más rápido. Sin embargo, las proteínas no están hechas para aportar energía, sino para formar células nuevas, así que en el proceso de transformación, el organismo gasta mucha agua y se ve obligado a desequilibrar su porcentaje hídrico. Como el agua pesa, si se disminuye el porcentaje de agua en el cuerpo, necesariamente hay reducción de peso. Sin embargo, cuando se vuelven a incorporar las harinas a la alimentación, el organismo puede equilibrar otra vez los volúmenes de líquido y el peso vuelve a subir.
Los regímenes bajos en calorías jamás eliminan del todo los alimentos energéticos, para así evitar que el cuerpo tenga que destruir sus proteínas o que sea precisa la participación de cantidades importantes de agua en el proceso de adelgazamiento.
Por otra parte, según el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Colegio de Medicina Interna, cada año en el mundo se realizan 200 mil operaciones del estómago. Sin embargo, hay médicos que sin tener la experiencia necesaria se arriesgan a realizarla e ignoran cómo hacer frente a una urgencia. No todos los pacientes con obesidad son candidatos a estas cirugías; se requiere tener entre los 18 y los 65 años, y en el caso de las mujeres que tengan de 25 a 30 kilos de más, mientras que en los hombres de 30 a 40 kilos extras.
Por lo anterior, todos los especialistas, tanto nutriólogos como endocrinólogos de diversas corrientes, coinciden en lo mismo: la clave de una dieta exitosa está en modificar definitivamente las malas costumbres alimentarias, es decir, los hábitos poco saludables que se han arraigado desde la infancia.
Además de:
- Ejercicio físico. Mantiene el tono muscular y aumenta de forma considerable el gasto energético.
- Psicoterapia. El apoyo psicológico no está de más para aquellas personas que se han sometido a una dieta baja en calorías y han cambiado sus hábitos de manera radical.
- Fármacos. Constituyen un tratamiento complementario o coadyuvante de la dieta. Diuréticos, laxantes y medicamentos termogénicos, como la efedrina, los beta-agonistas y las hormonas tiroides, deben tomarse siempre bajo vigilancia médica y prescritos por un especialista.
SUGERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
- Guerra, Mónica, Dietas, lo bueno, lo malo y lo feo, Grupo Editorial Norma, México, 2002, 313 pp.
- González Sepúlveda, Margarita, Coma y baje de peso, Selector, México, 2003, 158 pp.
- Fernández Espinosa, María del Carmen, Deja de romper tus dietas, Selector, México, 2004, 127 pp.
- Chávez, Adolfo y Miriam Chávez, La nueva alimentación, Pax México, México, 1995, 219 pp.
CANALIZACIONES:
CENTRO DE ORIENTACIÓN ALIMENTARIA, A.C.
Av. Colonia del Valle 528 Col. del Valle
Tel: 55 36 07 12 y 55 43 88 47
ASESORÍA ALIMENTARIA EN PRO DE LA SALUD
Cali No. 690 Col. Lindavista
Tel: 22 29 17 53
FUENTE:
http://oncetv-ipn.net/dialogos/buscador_b.php _________________
Lo que a mí me importa mas en la vida es: El respeto, la humildad, tolerancia, AMOR, caridad y la paz hacia todo y hacia uno mismo...
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